Como se puede observar en el croquis existen diferentes alternativas dependiendo lógicamente de los gustos y de las condiciones climáticas que sean las convenientes, como en todos lados, la pesca es buena y el pescador siempre sabe que depende exclusivamente de su suerte, existen ejemplares de corvina de río que son los oferentes del lugar, lo ideal buscarla cerca de los camalotes orilleros donde habita el forrajerío que es su alimento natural: Mojarras, coluditos, morenitas y machetitos.
También se pueden obtener piezas importantes de surubíes, pacúes, manguruyúes entre otros.
Existen en toda la costa ribereña una flora acuática única en la región, árboles sumergidos, manglares, juncales raleados emergentes y camalotales.
A pocos minutos del Complejo, se llega a la Laguna Herradura, casi un meandro extenso del Río Paraguay, sede de la Fiesta de la Corvina y cuyas particularidades para la pesca son reconocidas en todos los ámbitos especializados.
¿Corvinas en Herradura? Sí, corvinas rubias, un pez casi de orígenes prehistóricos como el exquisitod dorado que prefiere la laguna de Herradura para el desove, por las características del ecosistema y la existencia de su alimento natural, incluso camarones de agua dulce.
Existen “pozos de pesca” que los guías lugareños conocen, donde se arremolinan grandes cardúmenes, en una actividad controlada responsablemente por la autoridad de fauna. Un obsequio más de la sorprendente naturaleza de Herradura que merece ser descubierta y distante a solo 40 km de la ciudad capital.